Los alimentos del futuro

¿Quieres saber lo que comeremos en un futuro no muy lejano? Te presentamos las opciones sostenibles más prometedoras.
Print Friendly, PDF & Email

Según los pronósticos, en 2050 nuestro planeta alcanzará una población de 9000 millones de personas.
Para proporcionar suficiente proteína animal para todos necesitaríamos una superficie tres veces mayor que la del planeta Tierra.
Sin embargo, a pesar de este dato, hay buenas noticias: no faltan alternativas sostenibles muy prometedoras.

¿Quieres conocerlas? Sigue leyendo

¿QUÉ COMEREMOS EN EL FUTURO?

Cuando hace cinco años se presentó la primera hamburguesa creada en una placa de Petri, que para quienes no lo sepan es una caja de cristal que se utiliza en los laboratorios, causó furor en el área de la nutrición. Las fibras musculares de la carne de hamburguesa fueron cultivadas a partir de las células madre del animal. Pero se encontraron con un inconveniente, el elevado coste de producción.

Desde entonces, investigadores de todo el mundo han estado trabajando en un método in-vitro más económico para la crianza de aves de corral, ganado porcino, vacuno e incluso atunes. Pero, aunque esto es cada vez más económico, otras fuentes de proteínas considerablemente más baratas están conquistando el mercado.

A la cabeza se encuentran los productos que sustituyen a la carne, pasta, snacks, harinas derivadas de legumbres, cultivos de setas o trigo. Estas especialidades veganas pueden encontrarse en restaurantes y tienen un sabor mucho mejor que las salchichas vegetarianas de los años 80.

FUENTES SOSTENIBLES DE PROTEÍNA

 Las proteínas son nutrientes vitales para nuestro cuerpo. Un adulto necesita, como mínimo, 0,8 g por kilo de masa corporal. Y estas proteínas podemos encontrarlas en alimentos como:

SOJA: La soja es una legumbre que puede encontrase en múltiples variedades y debido a su larga historia en Asia, vamos a prestar especial atención a las alternativas a la carne basadas en soja. El tofu tiene un sabor especial cuando se fríe o se cocina en adobo. El silken tofu es una base sin colesterol para postres cremosos. El tempeh, una especialidad indonesia derivada de la soja fermentada, tiene un aroma más intenso, y puede preparase con métodos similares.

Los granos de soja se utilizan como ingrediente principal en platos como hamburguesas u otras recetas vegetarianas.

¿Cuál es su sabor?: El tofu y los granos de soja son bastante insípidos si no se condimentan, aunque una opción muy recomendable, es cocinarlo al vacío. Esta función que incorporan los hornos NEFF hace que los alimentos intensifiquen extraordinariamente su sabor. El tempeh, por ejemplo, tiene un sutil sabor a frutos secos y es más amargo. Todos los productos elaborados con soja necesitan estar bien condimentados para satisfacer a los paladares más exigentes.

Sostenibilidad: Según un estudio, incluso la carne de soja convencional elaborada con soja de Brasil es cuatro veces más respetuosa con la naturaleza que la carne picada orgánica y necesita mucho menos terreno.

Factores nutricionales: Su gran contenido en proteína combinada con una alta calidad orgánica. La soja también es rica en vitamina B1, B2 y B6 así como en calcio.

LEGUMBRES: Desde el año 2013 los snacks elaborados con legumbre, como lentejas, garbanzos o altramuces han aumentado en un 128%.

¿Cuál es su sabor?: No importa si se presentan en forma de pasta, picados para hamburguesa o fritos: los productos con alto contenido en proteína derivados de las legumbres, son mucho mejores hoy que hace tan solo cinco años. Sin embargo, estos trampantojos gastronómicos saben muy distinto de los productos originales. ¡Atrévete a probarlos!

Factores nutricionales: La proteína de la legumbre tiene una alta calidad orgánica. Además, los garbanzos, las lentejas y similares son una fuente de fibra, carbohidratos complejos y tienen una gran cantidad de vitaminas y minerales.

Sostenibilidad: La Universidad de Hohenheim atribuye ventajas ecológicas importantes al cultivo de legumbres. ¿Por qué? Porque pueden desarrollarse en suelos pobres y no necesitan abonos nitrogenados, lo que produce menos polución en las aguas subterráneas.

SEITÁN: Tenemos que agradecer a los monjes vegetarianos asiáticos esta alternativa a los escalopes de carne. Si nos remontamos hasta la antigüedad, la harina de trigo se amasaba con agua antes de dejarla reposar para después volverla a amasar enérgicamente. Finalmente la aclaraban con agua para eliminar el almidón y la cocinaban. El resultado de este procedimiento era una masa dura, rica en proteína que, al cocinarse con un adobo picante adquiría una consistencia firme, parecida a la de la carne. Aunque suene complicado, es muy fácil de elaborar en nuestra propia cocina. En la cocina asiática, el resultado final se fríe o se cocina a la plancha como el tofu. La industria alimentaria lo utiliza para elaborar sabrosos rellenos para sándwich, salchichas, escalopes y mucho más, todos ellos muy populares entre personas veganas y vegetarianas.

Sostenibilidad: El seitán en forma de salchicha, escalope u otros alimentos tiene menor impacto ecológico que la carne. Y aún más: es posible hacer seitán casero con harina orgánica.

Factores nutricionales: Proporciona una increíble cantidad de 75g de proteína por cada 100g y contiene potasio, calcio y hierro. Es necesario tener en cuenta que no es apto para las personas intolerantes al gluten.