Cocinas con cristalera, ilumina tu cocina

Las cocinas con cristalera son una solución práctica y decorativa para conseguir una estancia más luminosa y con mayor amplitud visual.
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La cocina, por mucho que se haya convertido en el nuevo centro de reunión, es, ante todo, un lugar de trabajo y como tal, requiere una iluminación que haga de esta estancia un espacio funcional y agradable. Para lograrlo es fundamental un buen proyecto de iluminación, con luces generales y puntuales para destacar zonas concretas, pero también es importante potenciar y aprovechar la luz natural que tenga la estancia.
Existen recursos decorativos que te ayudarán a lograrlo –muebles blancos, revestimientos en tonos claros, azulejos en acabado brillante…–, pero ¿qué hacer cuándo queremos ganar más luz?
Una solución práctica, efectiva y muy decorativa son las cocinas con cristalera, es decir, con tabiques y cerramientos de cristal.

Cerramientos acristalados

Cuando la habitación contigua a la cocina es el salón, una idea perfecta es sustituir la pared que separa las estancias por un cerramiento de cristal. Conviene que este cerramiento tenga una o dos puertas correderas o plegables –según las dimensiones de la pared– para comunicar o independizar los espacios en función de las necesidades del momento. Así, además, mientras cocinas con las puertas cerradas, podrás mantener la independencia de ambas estancias, y a su vez seguir disfrutando de la amplitud visual y la luminosidad que aporta una cristalera de cocina.

Tabiques de cristal

Otra solución para los reacios a abrir la cocina al resto de la casa es sustituir los tabiques por muros de cristal. De esta forma conseguirás que la luz natural que entra por otras estancias llegue también a la cocina. Pero además de luz natural, ganarás amplitud visual y el espacio parecerá más grande.
Otra forma de conseguir mediante una uniformidad visual que la estancia parezca más amplia, cuando hay problemas de espacio, es optar por electrodomésticos integrados.

Puertas correderas empotradas en el tabique

Si además de luz natural necesitas ganar espacio real, una solución óptima es sustituir la puerta de la cocina por hojas correderas de cristal. Pero ten en cuenta que las hojas que se deslizan por la pared, impiden que aprovechemos ese frente.

Por eso, lo mejor es optar por puertas correderas que van empotradas en el tabique; se deslizan sin ocupar espacio de la cocina.

Para esta solución existen kits prefabricados que ya incorporan el sistema de alojamiento de las hojas.

Si vas a hacer obras en casa, también puedes aprovechar para construir dos tabiques de obra paralelos con un hueco intermedio.

Cocina abierta al jardín

 Si quieres abrir tu cocina al jardín lo mejor es utilizar una cristalera de cocina que la separe del exterior, dándole amplitud, luminosidad e integrando el exterior en el interior de la vivienda.

La luz natural inunda la cocina y además las puertas de cristal le otorgan unas estupendas vistas del jardín.

Cocina semi-abierta

Una alternativa a las paredes acristaladas son los tabiques que combinan una parte ciega, la zona inferior, con otra acristalada. Aquí también hay muchas opciones: desde el tabique de madera con cuartones hasta los pasaplatos, o dejar un murete a media altura y acristalar desde éste al techo.

Las paredes de cristal pueden ser totalmente transparentes, o con cuarterones. Los diseños que combinan cristal con perfiles metálicos de color negro son una opción perfecta para interiores modernos, pero si te identificas más con el estilo clásico o tradicional, elígelos de madera lacada en blanco. El cristal puedes elegirlo transparente, opaco o al ácido, hay un sinfín de posibilidades.