Cocinas con pasaplatos, 6 soluciones para comunicar cocina y salón

Los pasaplatos son un recurso perfecto para comunicar la cocina con la zona de comedor. No sólo porque permiten el paso de la luz entre los dos ambientes, sino también porque con ellas se ahorran incómodos paseos a la hora de la comida.

Para disfrutar de esta solución existen dos posibilidades: sacar partido a las características arquitectónicas de la vivienda o bien proyectarla en una reforma. Sea como fuere, lo ideal es que la ventana pasaplatos aporte ingeniosas soluciones decorativas como te proponemos a continuación.
Cocinas con pasaplatos

Los pasaplatos son un recurso perfecto para comunicar la cocina con la zona de comedor. No sólo porque permiten el paso de la luz entre los dos ambientes, sino también porque con ellas se ahorran incómodos paseos a la hora de la comida. Para disfrutar de esta solución existen dos posibilidades: sacar partido a las características arquitectónicas de la vivienda o bien proyectarla en una reforma. Sea como fuere, lo ideal es que la ventana pasaplatos aporte ingeniosas soluciones decorativas como te proponemos a continuación.

bombones de chocolate blanco

CON PERSIANAS DE LAMAS

Para los momentos en los que se requiere dotar de cierta intimidad a la zona de comedor o simplemente se quiere ocultar la imagen desordenada de la cocina, lo mejor es buscar una solución que permita comunicar o independizar los ambientes a nuestro antojo. En este caso, las persianas de lamas de madera, además de ser una opción muy económica, aportará calidez a la decoración.

Cuando se trata de vanos de gran tamaño, conviene instalar varias persianas o estores enrollables que puedan subirse por separado en función de las necesidades

DE OBRA

La redistribución del espacio es, sin duda, uno de los puntos más frecuentes de una reforma. Por eso, cuando se traza un nuevo tabique para separar la cocina del comedor es el momento idóneo para crear un práctico pasaplatos. En este caso, la cocina se comunica con el comedor a través de un gran vano, que se remató con una encimera acompañada de dos taburetes para poder utilizarlo también como barra de desayunos. Además, el espacio que queda debajo de la ventana se aprovechó con valiosas zonas de almacenajes (un botellero, una repisa guardar para los platos apilados y un armario para manteles y demás servicio de mesa).

 

BIEN APROVECHADA

Lo ideal es que la ventana pasaplatos respete la línea estética de ambos espacios. Así, en esta casa, se instaló una ventana con perfiles de madera lacada en blanco que encaja tanto con los muebles de la cocina como con el zócalo que decora la pared en la zona de comedor. Este diseño tiene otro atractivo: la parte superior se aprovechó con una estantería de obra, con dos baldas, para dejar las piezas más vistosas de la vajilla.

PUNTO FOCAL

¿Integrada o en contraste? Para conseguir que la ventana pasaplatos tenga cierto peso decorativo, lo más fácil es elegir un marco de un color que contraste con el de las paredes. Eso sí, para evitar recargar la decoración y lograr un resultado equilibrado, es recomendable que sea del mismo tono que el del resto de la carpintería de la casa.

Las paredes en tonos oscuros y fríos contribuirán a destacar el acabado de las maderas claras. En cambio, para maderas oscuras, conviene pintar las paredes en tonos claros.

CON CUARTERONES

Una solución muy decorativa para integrar la ventana pasaplatos en la decoración es elegir los perfiles de madera en el mismo color y acabado que el resto de la carpintería.

El temor a que los humos y el olor de la comida lleguen a la zona del comedor es una de las razones por las cuales se descarta la idea de abrir un pasaplatos. Sin embargo, es un problema de fácil solución, pues bastará con cerrarla con una superficie acristalada, que mantenga los dos ambientes comunicados visualmente. Si se prefiere dotarlos de cierta privacidad, mejor optar por ventanas de cristal traslúcido.

 

CORREDERA

Cuando se trata de habitaciones estrechas, lo mejor es cerrar el pasaplatos con ventanas de hojas correderas o de guillotina, que no resten superficie a la encimera y puedan permanecer abiertas sin convertirse en un obstáculo. Es importante tener en cuenta que entre la ventana y las sillas del comedor debe quedar un pasillo de, al menos, 70 cm para pasar cómodamente.

Abrir una ventana pasaplatos en el tabique que separa la cocina del comedor requiere una pequeña obra que bien merece la pena, pues esta solución no sólo permite ganar luminosidad, sino que además facilita la comunicación entre ambos ambientes. Una alternativa, en “versión mini”, a las cocinas abiertas al salón.

Una vez que ya has visto todas las opciones, ¿por cuál te decantas?

Cada vez más personas confían el diseño de sus cocinas a profesionales interioristas especializados, con el objetivo de sacar el máximo partido a este espacio tan importante en una vivienda. Si deseas contactar con tu estudio de cocina más cercano, en Neff te lo ponemos fácil.

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