Cómo cuidar tus vajillas y cristalerías más preciadas

Las vajillas y cristalerías son esenciales para embellecer cualquier mesa. Estas piezas, que salen a escena de manera diaria o en ocasiones especiales, nos ayudan a redondear nuestras comidas y cenas y a dotarlas de un aspecto especial. Por esa razón es indispensable cuidarlas adecuadamente a la hora de su limpieza y al guardarlas hasta un nuevo uso.
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vajillas y cristalería

Las vajillas y cristalerías son esenciales para embellecer cualquier mesa. Estas piezas, que salen a escena de manera diaria o en ocasiones especiales, nos ayudan a redondear nuestras comidas y cenas y a dotarlas de un aspecto especial. Por esa razón es indispensable cuidarlas adecuadamente a la hora de su limpieza y al guardarlas hasta un nuevo uso.

 

Lo idóneo en una casa es contar con una vajilla de diario y otra para ocasiones festivas. Dentro de esta última categoría, las vajillas de porcelana son un verdadero lujo. De estilo clásico o con decoraciones actuales, vajillas de gran calidad como las de Limoges, Bavaria, Vista Alegre o Sargadelos elevan la categoría de nuestra mesa y la dotan de personalidad propia.

De la misma forma, en cristalería existen firmas que hacen que degustar un vino sea una experiencia extraordinaria. En el mercado tenemos un interesante abanico de firmas para disfrutar de un gran valor estético y gourmet. Algunas de las propuestas más destacables son Baccarat, Sèvres, o Riedel, ésta última, es única en diseñar un tipo de copa según la variedad de uva con la que esté elaborado el vino y así degustarlo con toda su plenitud.

 

Disponer de vajillas y cristalerías de diferentes estilos o para distintas épocas del año hace que cada vez que vayamos vestir la mesa para recibir en casa resulte una experiencia diferente. Sin embargo, no hay que olvidar que, sobre todo, las buenas vajillas y cristalerías, necesitan de un cuidado especial tanto en su limpieza como en la forma de guardarlas en alacenas para poder disfrutar de ellas en buen estado durante mucho más tiempo.

A la hora de lavarlas, sólo en los casos en que estén pintadas o decoradas con oro o plata, o bien sean muy antiguas, habrá que lavarlas a mano, con un detergente y esponjas suaves, así como aclararlas con abundante agua limpia. El resto de vajillas y cristalerías podemos limpiarlas con total tranquilidad.

El modo de colocar la cristalería y la vajilla en el lavavajillas es muy sencillo. La cristalería normalmente la pondremos en el cestillo superior, colocando las copas de manera ordenada, especialmente las copas altas, para colocarlas con toda seguridad, disponemos de un accesorio donde poner hasta 4 copas, que se coloca en la cesta inferior del lavavajillas, donde hay más espacio.

 

Lo mismo haremos con la vajilla, para que no se toquen en el proceso de lavado evitando que se rayen o rompan. Para las piezas de vajilla como fuentes grandes o soperas, podemos utilizar el programa Chef70 de NEFF, que es adecuado para recipientes muy sucios. Siempre es importante seleccionar el programa adecuado y dosificar adecuadamente la cantidad de detergente, a ser posible líquido

 

No debemos olvidar que el exceso de detergente y abrillantador pueden dejar restos que afectarán al sabor de los menús que se sirvan en nuestras vajillas  cristalerías la siguiente vez que se utilicen. Igualmente, si al sacar las copas y platos del lavavajillas observamos manchas de cal, no hay que olvidar añadir sal en el siguiente lavado. En este sentido, Neff ofrece una amplia gama de lavavajillas que nos hacen más fácil y eficaz el proceso de lavado, ayudándonos a conservar nuestra vajilla y cristalería en perfecto estado.

El secado de estas piezas también es importante. Acabado el lavado, es conveniente dejar la puerta abierta unos minutos para que desaparezca la condensación del vapor. Si tienes un lavavajillas con secado por Zeolitas, no sería necesario hacerlo puesto que la tecnología de secado por zeolitas seca a baja temperatura, se acumula menos calor en el interior de la cuba y por tanto el riesgo de condensación es menor. Después, es aconsejable coger la cristalería por el pie, o parte de abajo si son vasos, para no dejar huellas y ponerlos sobre un paño con el cáliz hacia abajo.  A continuación, se secarán con otro paño suave que no suelte pelusa. La vajilla también es recomendable secarla con un paño similar.

 

Para abrillantar la cristalería y la vajilla no hay nada mejor que un paño de lino usado. Si tenemos vajillas, que por ser antiguas o utilizarlas pocas veces amarillean, es muy eficaz frotarlas con agua tibia y limón. Con estos cuidados nuestras piezas estarán perfectas. En el caso de que alguna pieza presente alguna rotura, aunque sea pequeña, debemos retirarla de su uso habitual y en su lugar, utilizarla para decorar algún bonito rincón de vuestra casa. Por ejemplo, podéis emplearlas para elaborar con ellas sugerentes arreglos florales que den a vuestro hogar una ambientación natural especial y acorde a cada estación del año.

paño

Por otro lado, el lugar destinado a almacenar la vajilla también contribuye a cuidarla adecuadamente. La vajilla y cristalería deben estar cerca del comedor y, a ser posible, colocada en orden en un armario especial para ellas, donde puedan guardarse sin que cojan polvo para que siempre estén limpias y listas para usar. Este tipo de armarios o alacenas deben contar con una zona de baldas, gaveteros y cajones donde poder disponer también la cubertería y los manteles.

 

Tanto la vajilla como la cristalería hay que ordenarlas de forma que sea fácil acceder a las piezas según utilidad y frecuencia de uso. En la parte superior se colocan la vajilla o cristalería que sólo salen en fiestas y ocasiones especiales y en el centro las piezas que se usan a diario. Los platos deben ir separados en hondos, llanos y postre y apilados cuidadosamente entre sí. Las copas y vasos ordenados en hileras según sean de agua, vino, champan, cóctel o licor.

 

Las piezas grandes y pesadas deben ir en la parte de abajo y las bandejas, apoyadas en los laterales para poder sacarlas con facilidad. Un recurso para aprovechar los espacios entre las baldas es situar ganchos en la parte inferior de las más altas y colgar allí las tazas del juego de café y té.

Si aún no lo has hecho, anímate a reorganizar tu vajilla y cristalería para mantenerla en buen estado de uso durante más tiempo y cuéntanos los trucos o ideas que empleas para sus cuidados, nos encantará conocerlos.

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