¡La tortilla de mi madre es la mejor!

Cuando no estamos en casa, echamos muchísimo de menos la comida de nuestra madre... ¡y su tortilla más! Echa un vistazo a estos consejos para intentar coger un poco de su arte en la cocina.
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La tortilla de patatas es uno de los platos más típicos de nuestra gastronomía. Con cebolla o sin ella, cuajada o sin cuajar, es una de nuestras recetas más populares, y un plato habitual en la mayoría de nuestras casas.

Tortilla de Betanzos
Foto: Sabores Galegos

Pero además, genera un fenómeno divertido: ¿Quién no ha oído lo de “como la tortilla de mi madre no hay ninguna”? Porque casi todos estamos convencidos de que la tortilla de patatas de nuestra madre es (y seguirá siendo) la mejor del mundo, a pocos días de celebrar su día, nuestro post va dedicado a ellas.

Gazpacho, lentejas, fabes, garbanzos con espinacas, chipirones rellenos o migas son algunos de los platos que nos recuerdan a la cocina de nuestras madres. Y es que madre solo hay una, y en muchos casos, sus recetas también son únicas.

Fabes
Foto: Bocados Caseros

Recetas aprendidas con paciencia de generación en generación, que nos despiertan una sonrisa cada vez que pensamos en ellas.

Peculiares aromas y sabores capaces de transportarnos a nuestra más tierna infancia. Esos años en los que muchas veces no sabíamos valorar sus platos, pero ellas sí sabían cómo hacer para que nunca dejásemos nada.

Trucos como los de Samantha Lee, una madre que embarazada de su segunda hija se le ocurrió prepararle la comida de una forma más atractiva para que aprendiera a comer sola. Y no solo consiguió su propósito sino que miles de madres la tomaron como ejemplo para que la comida fuese el momento más feliz del día para sus hijos.

Brave
Foto: Lee Samantha

Oveja
Foto: Lee Samantha

Pinocho
Foto: Lee Samantha

Koala
Foto: Lee Samantha

Otra de las cosas que siempre ha caracterizado a las madres es por saber dónde comprar cada producto. Muchas de ellas siguen siendo fieles a los mercados de toda la vida y saben distinguir sin ningún tipo de problema un filete de babilla de otro de falda, o la pluma de la presa en la carne de cerdo. Esas cosas que tanto nos cuestan al resto de mortales y para las que siempre necesitamos una “chuleta” o una pequeña ayuda por parte del tendero.

Carne de vacuno, corte y despiece
Foto: Gastronoming

Carne de cerdo, corte y despiece
Foto: Gastronoming

Y es que aunque nada se pueda comparar a las recetas tradicionales de nuestras madres, en el mercado ya podemos encontrar algunas pequeñas ayudas para que no las echemos tanto de menos. Una de ellas es el proyecto gastronómico de Adeià Pifarre y Marc Castellví, un libro llamado “No más platos de mamá” con 60 razones (riquísimas recetas) que nos ayudaran a que nos acordemos un poquito menos de ellas.

No más platos de mamá
Foto: In the mood for foodNo más de mamá

Pero a pesar de que ellas sepan darle ese toque mágico a la comida, convencernos para no dejar nada en el plato, donde comprar o la parte más tierna de una vaca… ¡nosotros aún podemos sorprenderlas!

Desde aquí os proponemos que este domingo, su día, en lugar de ser nosotros los que vayamos a rellenar el tupper a casa les llevemos la comida preparada. Seguro que logramos dejarles con la boca abierta con este menú compuesto por una crema de lentejas con medallones de foie a la plancha y chalota caramelizada, seguido de un lomo de cordero con patatas confitadas y una deliciosa tarta de zanahoria.

¡Feliz día a todas las madres!

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