Las cocinas blancas marcan tendencia

Si hay un color que nunca pasa de moda en la decoración de cocinas, ése es el blanco. Además de aportar frescor y limpieza, es el color luminoso por excelencia, la mejor opción para cocinas pequeñas, pues consigue como ningún otro tono ampliar visualmente el espacio, y para grandes espacios, ya que logra que la cocina se vea realmente impactante.
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Si hay un color que nunca pasa de moda en la decoración de cocinas, ése es el blanco. Además de aportar frescor y limpieza, es el color luminoso por excelencia, la mejor opción para cocinas pequeñas, pues consigue como ningún otro tono ampliar visualmente el espacio, y para grandes espacios, ya que logra que la cocina se vea realmente impactante.

El blanco está de moda

El blanco no sólo es ajeno a modas pasajeras, sino que es una de las tendencias de los últimos años en el mundo de diseño de cocinas. Se llevan los proyectos sencillos, minimalistas, de líneas rectas y depuradas, en los cuales, son los colores claros, y especialmente el blanco, los que mejor encajan.

Una cocina blanca es una apuesta segura, ya que se adapta a todos los estilos: moderno, nórdico, industrial, clásico… Es un color muy versátil que, según cómo se utilice o con qué materiales y colores se combine, es capaz de recrear un look diferente para cada propuesta decorativa.

Las cocinas blancas son tendencias en decoración
Mobiliario blanco es tendencia en cocinas
Cocinas blancas con toques de color

Mobiliario blanco

Para recrear una estética vanguardista, lo mejor es optar por muebles lacados en blanco, en acabado mate. Las puertas que sean de líneas rectas y depuradas, sin tiradores o con uñeros (un tipo de tirador que está integrado en la puerta). En cuanto al resto de materiales, acero, aluminio, acabados en bronce y piedras naturales, como mármol o granito, van muy bien en decoraciones modernas. La calidez de la madera como contrapunto cromático siempre funciona: desde los tonos claros del haya y el abedul, pasando por las tonalidades medias del roble, hasta las oscuras del caoba o el cerezo.

Toques de color

El blanco admite complementos de cualquier otro color. Introducir pinceladas de tonos intensos, como naranja, verde pistacho, morado, rojo…, además de dar vitalidad y carácter a la decoración, evitará que la cocina resulte fría o aburrida. Precisamente, para evitar la frialdad que puede provocar un exceso de blanco, lo ideal es combinar el blanco con otros colores más vivos. El ambiente resultará visualmente más rico. Se puede añadir este color de contraste en la encimera, paredes y suelo, o bien en sutiles pinceladas a través de pequeños electrodomésticos, complementos y menaje.

Una cocina en blanco y madera, con pinceladas de color negro, encaja perfectamente con gustos modernos y actuales que sueñan con estancias cálidas, donde cocinar cómodamente y pasar ratos agradables con la familia.

Los electrodomésticos en acero y cristal negro siempre darán un toque moderno a la cocina. En este caso, para que los aparatos no cobraran demasiado protagonismo en la decoración de la cocina, sólo se dejaron a la vista los hornos, que se instalaron en columna en una pared pintada de pizarra. Neff ofrece una gran variedad de electrodomésticos acabados en acero inoxidable, así como otros totalmente integrables, que quedan ocultos, integrados en el resto del mobiliario.

Cocinas blancas

En las cocinas de estilo industrial, los muebles lacados en blanco encajan a la perfección, ya que se trata de un color que potencia aún más la sensación de amplitud característica de este tipo de decoración. El acabado en alto brillo dota a la cocina de un look moderno y elegante, con un punto de sofisticación.

Para sumarse a esta propuesta decorativa, es fundamental recurrir a materiales como el acero, el aluminio, cemento, cristal y ladrillo visto en las paredes.

El color blanco es una de las claves de la decoración de las cocinas de estilo nórdico o escandinavo, una tendencia que viene pegando fuerte. Éstas se reconocen por combinar muebles blancos con una encimera de madera, otra de las constantes de los interiores nórdicos. Con esta sencilla propuesta decorativa, se consiguen ambientes cálidos y luminosos, en los cuales reina el orden, el equilibrio y la tranquilidad.

Además de en los muebles, el blanco está presente en las paredes de las cocinas nórdicas, ya sea en azulejos, pintura o en ladrillo visto, un material que, como en el caso de la cocina que acompaña a estas líneas, da un atractivo toque rústico a la decoración.

Blanco es acierto seguro

Con puertas de madera y cuarterones, tiradores de zamak y porcelana, vitrinas, una campana de madera para ocultar el extractor de humos… el blanco no sólo armoniza perfectamente con el estilo clásico, sino que es importante la elección de este color en este tipo de decoraciones, pues aligera el conjunto y aporta luminosidad. Las piezas clásicas en maderas oscuras tienen mucho peso visual: un acabados en blanco envejecido es visualmente más ligero.

El blanco es siempre una apuesta segura, un acierto que combinado con toques de color hacen de tu cocina, una estancia cálida.

Cocinas blancas de estilo clásico
bombones de chocolate blanco

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