Más vale prevenir que tirar (o cómo conservar los alimentos en tu frigorífico)

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Neff

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¿Cuántas veces has abierto el frigorífico y te has encontrado con productos que directamente has tenido que tirar? Los alimentos se deterioran con el paso del tiempo, perdiendo sus propiedades y nutrientes, ya sea porque no se han conservado adecuadamente o porque ha pasado demasiado tiempo hasta que los hemos consumido.

Es importante conservar los alimentos correctamente y consumirlos antes de que pierdan sus propiedades, no solo porque reduces el riesgo de intoxicaciones alimentarias, sino también porque evitas tirar comida, después del tiempo y el dinero que has invertido en ella.

 

Para ello, hay dos soluciones: o compramos diariamente solo los alimentos que vayamos a consumir durante esa jornada, o aprendemos a conservarlos en el mejor estado y el mayor tiempo posible. Y es que al final, el éxito de nuestras recetas depende también en gran medida de contar con los ingredientes adecuados y en buen estado.

Solamente se han de seguir unos sencillos pasos para conseguir una conservación óptima:

  • No dejes que se rompa la cadena de frío. Hay que introducir los alimentos en el frigorífico dejando pasar el menor tiempo posible desde su compra y comenzando por los alimentos más perecederos (carnes, pescados, verduras y frutas).
  • Coloca los alimentos en el lugar adecuado.
    Precisamente los productos frescos como carnes, pescados, verduras y frutas, se guardan en los estantes y cajones inferiores, dejando sobrantes y platos preparados o envasados que ya hayamos abierto en la zona media del aparato. Mientras que embutidos, quesos y productos de repostería deben colocarse en la zona superior.
    En el caso de las baldas del interior de la puerta: bebidas y botellas en la base, latas de conserva, huevos y salsas en los estantes intermedios; y, finalmente, quesos, mantequilla y aliños en el balcón específico (que suele ser el más elevado).

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    Existen frigoríficos con avanzados sistemas de conservación, como la tecnología VitaFresh, gracias a la cual los alimentos frescos pueden conservar durante mucho más tiempo (hasta tres veces más) sus propiedades, vitaminas, aroma, color y aspecto. Los secretos del sistema VitaFresh son 2: temperatura y humedad. Un frigorífico con sistema VitaFresh mantiene automáticamente la temperatura a 0ºC y la humedad adecuada para conservar los alimentos frescos según su tipología: 50% de humedad para carnes, pescados y lácteos y 95% de humedad para frutas y verduras. Y lo mejor de todo es que para que tus alimentos duren hasta el triple de tiempo, lo único que tienes que hacer es poner cada alimento en el cajón correspondiente, el resto lo hace automáticamente el frigorífico.

  • No introduzcas alimentos calientes.
    Al introducir alimentos recién preparados en el frigorífico, se puede producir un aumento de temperatura del interior, con lo que ponemos en peligro la conservación del resto de alimentos, además de que el aparato es posible que tenga que consumir más energía para poder bajar de nuevo la temperatura a la que tenemos establecida.
    Si acabas de volver de la compra e introduces muchos alimentos a la vez en el frigorífico o el congelador, es conveniente activar la función Super para que el aparato vuelva a alcanzar lo más rápidamente posible la temperatura adecuada.
  • Tapa correctamente envases y platos y utiliza recipientes contenedores adecuados.
    Tapar los envases ayuda a alargar la vida de los alimentos, puesto que evita que se resequen. No guardes, por ejemplo, latas de conserva abiertas, utiliza siempre recipientes herméticos o adecuados para conservación en frigorífico o congelador.
  • El frigorífico no es un armario, no lo guardes todo ahí.
    Es importante tener en cuenta que no todos los alimentos deben guardarse en el frigorífico. Por ejemplo hay frutas y hortalizas a las cuales el frío les perjudica, como el tomate, las frutas tropicales (la piña, el aguacate, el plátano), el melocotón, el melón… Este tipo de productos si son piezas enteras sin empezar, es mejor tenerlos a temperatura ambiente. Si nos apetece por ejemplo comer el melón fresquito, lo podemos meter al frigorífico un par de horas antes de consumirlo. También hay hortalizas que es recomendable dejar fuera del frigorífico, como las patatas, los ajos y las cebollas.
  • Y recuerda: cuanto más te pueda ayudar tu frigorífico a esta tarea, más tranquilidad y control tendrás sobre la comida que consumirás tú y tu familia.

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1 comentario

La verdad es que había algunas cositas que no sabía, como que cuando llenamos la nevera, es mejor poner la función SÚPER hasta que vuelva a su ser en cuanto a temperatura. Tiramos demasiada comida la verdad…
Muy buen post!!!!!!

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