Video-receta: chuletón de buey con pimientos de piquillo al teppan yaki

El Cheff Neff nos trae un chuletón de buey con pimientos del piquillo que no dejaran indiferente a nadie. Nos explica cómo cocinarlo en el post de hoy.
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Los amantes de la carne están de suerte con esta riquísima receta que hoy nos propone el Cheff Neff.

Receta de chuletón de buey

 

Chuletón de buey con pimientos de piquillo al teppan yaki.

La carne de buey o también conocida como “oro rojo” es muy sabrosa y tiene mucho carácter. Se caracteriza por su intenso color rojo, su grasa entrevenada, su consistente textura y su potente sabor.

Para celebrar uno de los mayores homenajes gastronómicos necesitamos ante todo, una buena materia primera y seguir los consejos de nuestro Cheff Neff, Diego Ferrer:

– Atemperar la pieza antes de cocinarla: si la sacamos 2 o 3 horas antes de comer facilitaremos que el calor llegue antes al interior y no se pegue a la plancha. Si por el contrarío, la preparamos nada más sacarla del frigorífico es muy posible que el centro se quede crudo y frío al servirlo en la mesa.

– Nunca salar la carne antes de hacerla: siempre después de la cocción y preferiblemente con sal gorda.

El Teppan Yaki se encargará del resto. Gracias a él conseguiremos cocinarla de una forma rápida y muy sana porque no necesitamos usar grasa extra. Y lo mejor de todo… ¡es muy fácil de limpiar! Basta con echar unos cubitos de hielo para que se despeguen todos los restos de la superficie y añadir el zumo de un limón para que quede como nueva.

Disfruta de este festín y piensa que, aunque ahora no te venga a la mente ninguna razón para querer celebrar algo, cuando te lleves el primer corte de carne a la boca, entenderás que no necesitabas excusas para darte un buen homenaje. Solo pensarás en seguir saboreando cada bocado con los ojos cerrados y una buena copa de vino al lado.

FICHA

  • icon_ingredientes2 Chuletas de buey de 700 gr., 1 lata de pimientos del piquillo D.O. Lodosa, 30 gr. Aceite de oliva virgen, 20 gr. Sal en escamas, 20 gr. de aceite de ajo y perejil.
  • icon_comensalesIngredientes para 4 personas.
  • icon_hornoTeppan Yaki, CircoTherm
  • icon_horno30 minutos.

 

PREPARACIÓN

Debemos seleccionar una buena carne y sobre todo que haya sido madurada previamente un mínimo de un mes en cámaras refrigeradas específicas.

1. Atemperar la carne un par de horas antes de cocinarla. Dejarla a temperatura ambiente (en torno a 21 C) para que pierda todo el frío del interior. De esa manera será menos brusco el cambio de temperatura al echarla en el Teppan Yaki y la grasa y humedad de pieza se conservan mejor y nos aportan los aromas y sabores genuinos de la carne roja.

2. Encender el Teppan Yaki previamente a 240 C, en tan sólo 6′ lo tenemos al máximo de temperatura, y apoyar la chuleta por la parte de la grasa para que se funda. Así usaremos su propia grasa para cocinar sin necesidad de aceite. Marcar una cara, luego la otra y sellar bien los laterales pasando la superficie por la del Teppan Yaki. Cocinar al punto escogido y reservar sobre una rejilla, para que repose al menos 10 minutos.

3. Pasado el tiempo de reposo, en el que se asientan los jugos, lo podemos regenerar en el horno con función CircoTherm a 120 C durante 5-10 minutos o lo pasamos por el Teppan Yaki a 140 C 3 minutos por cada cara. Una vez regenerado lo colocamos sobre una tabla de corte y con un cuchillo bien afilado lo cortamos en filetes a lo ancho, y solo nos falta añadirle la sal en escamas y listo para comer con unos deliciosos pimientos del piquillo al Teppan Yaki.

4. Mientras hacemos la chuleta, seleccionamos con el mando la opción de calor residual en la mitad superior del Teppan Yaki, y cuando esté a 180 C vamos marcando los pimientos del piquillo de Lodosa con un poco de aceite de oliva y previamente secada la superficie con papel de cocina. Un par de minutos por cada lado, los retiramos y en el plato los rociamos con aceite de ajo y perejil. Se quedan finos carnosos y con el aroma característico de los pimientos del piquillo asados.

5. Para hacer el aceite de ajo y perejil, bastará con filetear una cabeza de ajos frescos y ponerlos al fuego con 250 ml. de aceite de oliva virgen extra. En cuanto comiencen a freír retirarlos fuera del fuego, añadir el perejil fresco picado (1 cuchara de té colmada) y dejar enfriar. Conservar en un biberón de boquilla fina con tapa en la puerta de la nevera, nos solucionará como en esta ocasión un montón de platos con el toque tradicional del sofrito

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